NOS MOVILIZAMOS POR LOS BOSQUES, EL AGUA, LA TIERRA Y LOS TERRITORIOS Imprimir
Lunes 24 de Agosto de 2015 15:15

Habitantes de los bosques, manglares y  páramos, se han movilizado desde sus territorios en una enorme marcha y hacen presencia en sus propios lugares exigiendo “frenar el despojo de tierras y territorios que impulsa el Gobierno”.

Este despojo ha sido viabilizado por medio de varias leyes y programas, entre estos el Cambio de Matriz Productiva y el Programa de Plantaciones Forestales con fines comerciales. Ambos programas han sido provistos de fondos públicos, de créditos de la CFN casi en su totalidad entregados a los empresarios industriales de la madera, con facilidades de pago o bonos que pueden alcanzar hasta el 75% del préstamo otorgado.

Estos planes promueven monocultivos de árboles de rápido crecimiento -como la palma aceitera, entre otros- lo que causa usurpación de derechos a las nacionalidades amazónicas, montubias y al  pueblo negro de Esmeraldas, y su destierro de los  bosques y territorios que habitan. Con los planes del gobierno se está generando deforestación de selvas, deterioro de páramos y desaparición de manglares.

El modelo de monocultivo forestal produce contaminación de agua, aire, y suelo, y además representa una enorme concentración de la tierra y del agua. En el caso de la palma aceitera, el índice GINI se ubica en el 0,48 en la provincia de Esmeraldas.

Las tierras donde se ubican estas plantaciones suelen ser muy fértiles lo que afecta directamente la soberanía alimentaria, no solamente de las poblaciones locales sino de todos los ecuatorianos.

El Cambio de Matriz productiva plantea, desde el 2013, establecer 120.000 hectáreas de pino y eucalipto, con un crecimiento sostenido durante 4 años, priorizando provincias industriales. Adicionalmente, se incluye  25.000 hectáreas de balsa y 50.000 ha de teca en la Costa.   

Las plantaciones forestales causan fuertes impactos en el agua, la tierra, la biodiversidad, así como impactos sociales. Estos planes desconocen estos problemas y en lugar de establecer controles para evitar los daños socio-ambientales proponen “Desregularizar el control de la exportación de productos forestales de plantaciones”.
Mientras se facilita la expansión de estos monocultivos, mediante normas, decretos, fondos o desregularizaciones, políticas como la reforestación con especies nativas, podrían considerarse restrictivas, ya que limitan el control de las tierras y territorios.

Nos movilizamos, ya que nos encontramos frente a  políticas forestales que favorecen la concentración de agua y tierras, al mismo tiempo que restringen la libre autodeterminación en tierras y territorios indígenas.

ACCIÓN ECOLÓGICA
14 de agosto de 2015

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