LAS BALLENAS JOROBADAS Y LA REFINERÍA DEL PACÍFICO Imprimir
Martes 26 de Agosto de 2014 15:38

Luego de recorrer más de 14.000 Km llegan las ballenas jorobadas, entre junio y noviembre de cada año, para reproducirse frente a las costas del Ecuador. Estas ballenas, conocidas también como yubartas, prefieren las zonas marinas menos profundas, especialmente las madres con crías. Uno de los principales lugares de concentración de ballenas es la provincia de Manabí, en particular la Isla de la Plata y la plataforma marina del Bajo Cantagallo.

 

Los mamíferos marinos, entre los que están estos cetáceos, se han visto amenazados por la caza indiscriminada, la contaminación de los océanos, el transporte marítimo y por las actividades petroleras a nivel offshore como costeras. Las ballenas que nos visitan cada año se encuentran también amenazadas puesto que el gobierno ecuatoriano está empeñado en construir el Complejo Refinador y Petroquímico Eloy Alfaro (RDP) que podría alterar para siempre la vida en el mar, como la de los pescadores y pobladores aledaños al proyecto.

La mayor cantidad de petróleo extraído en el mundo viene de zonas marítimas o de bahías salobres. A lo largo de la historia se han registrado numerosos derrames petroleros en el mar como el Prestige en las costas de Galicia, el Exxon Valdez en Alaska, o el de la plataforma de BP en el Golfo de México entre otros. La Comisión permanente del Pacífico Sur y su Programa Coordinado de Investigación y Vigilancia de la Contaminación Marina en el Pacífico Sudeste – CONPACSE, determina que existen niveles y distribución de hidrocarburos dispersos en el agua del mar, contenido de hidrocarburos en sedimentos y organismos marinos y presencia de alquitrán en las playas. Las mayores concentraciones coinciden con las zonas de alta actividad petrolera e intenso tráfico marítimo. En el Ecuador las zonas más contaminadas por hidrocarburos son Esmeraldas, el Golfo de Guayaquil, Manta, la Península de Santa Elena y Puerto Bolívar.

La Refinería de Esmeraldas es un punto de contaminación severa. Esta refinería procesa 100 mil barriles diarios de crudo liviano y produce 3.73 millones de m3/año de desechos líquidos industriales que llegan al mar a través de los ríos Teaone y Esmeraldas. El Complejo Refinador y Petroquímico del Pacífico procesaría 300 mil barriles diarios de crudo pesado, seguramente el del Yasuní-ITT, y por lo tanto los desechos líquidos industriales serán tres veces más que la de Esmeraldas. Estos desechos finalmente serán descargados al mar, afectando gravemente los ecosistemas marino-costeros.

La contaminación por hidrocarburos tiene impactos directos e indirectos sobre las ballenas. Entre los daños están: la afectación de los tejidos corporales y a las estructuras auditivas, daños perceptivos que afectan la ecolocalización, cambio de rutas migratorias, alteración de ritmos respiratorios y de inmersión, stress con consecuencias de inmunodepresión y reducción de viabilidad reproductiva. Incremento del gasto energético, reducción en la disponibilidad de presas y por tanto de la actividad trófica, pérdida de calidad del hábitat por la contaminación química y acústica.

El Ecuador ha reconocido a la Naturaleza como sujeto de derechos. La contaminación que produciría la Refinería del Pacífico estaría violando los derechos del mar y de las ballenas, puesto que afectaría sus ciclos biológicos, estructuras, y funciones; además de la afectación a las actividades tradicionales de los habitantes de la región como la agricultura, la pesca y el turismo.

El desarrollo salvaje que nos quieren imponer, de expansión petrolera en la Amazonía y la Refinería del Pacífico acabará con las ballenas jorobadas en el Ecuador, y con ellas el canto de las sirenas.

Referencias: