QUE LA VIDA PROSPERE EN EL 2016 Imprimir
Jueves 07 de Enero de 2016 17:13

Empezamos el año 2016 con centenares de casos de resistencia a proyectos mineros, petroleros, de megahidroeléctricas, en rechazo a los graves impactos  sociales y ambientales que vienen con estas actividades.

A pesar de ello y que la propia crisis de los commodities debería empujar a los gobiernos a desatarse de las dependencias al modelo extractivista y agroindustrial, se insiste en continuar exponiendo territorios enteros a una lógica de sacrificio.

Los enclaves construidos para los proyectos extractivos son, en realidad, ciudades enteras al servicio de las actividades petroleras. Con la caída de los precios del petróleo, sus economías locales, tristemente dependientes, sufren de abandono y se desploman, esto es  el efecto de la llamada enfermedad holandesa por la que las sociedades dejan de lado sus actividades productivas autónomas.

Lo mismo ha ocurrido con los enclaves que se construyeron alrededor de proyectos agroindustriales, que en lugar de construir soberanías, arrebataron las tierras de producción campesina y dejaron pueblos y ciudades enteras en el abandono una vez que caen los precios en el mercado internacional.

En lugar de pensar en la defensa y fortalecimiento de las soberanías alimentaria, energética, cultural, se nos quiere imponer la ocupación y el abandono.

Acción Ecológica inicia el año 2016 desde la convicción de que es imperativo frenar la lógica de sacrificio que acompaña a las políticas extractivas y a los modelos agroindustriales de exportación.

Éste es un año en el que se requiere reforzar las solidaridades con las organizaciones y los pueblos que defienden sus territorios de la devastación ambiental. Un año más para trabajar por recuperar nuestras relaciones de respeto, pertenencia y admiración por la diversidad.

El 2016 es de acuerdo a las Naciones Unidas el año de las legumbres, un buen año para que se declare al HUERTO COMO UN DERECHO HUMANO. Todos y todas tenemos derecho a tener tierra para cuidar, sembrar, cultivar nuestros granos, nuestros tubérculos, nuestras yerbas aromáticas.

En lugar de minas o pozos petroleros, nuestra propuesta para este nuevo año es recuperar espacios para la vida, como un compromiso de convivencia entre los seres humanos y la naturaleza.

ENERO 2016