LOS 30 AÑOS DE ACCIÓN ECOLÓGICA: CELEBRACIÓN DE LA VIDA. Por Ileana Almeida PDF Imprimir Correo electrónico
Lunes 12 de Diciembre de 2016 10:14

18 de octubre del 2016, publicado en la línea de fuego

En medio de las fatigosas campañas políticas y del escepticismo que deja el Habitat III, el acto celebratorio del treinta aniversario de Acción Ecológica fue un bálsamo contra la demagogia, la crisis del poder con sus falsas promesas, mentiras, poses estudiadas, estafas descaradas y discursos gastados. En el salón se respiraba entusiasmo y fluía un aire de flores y alegría.

En este encuentro multitudinario se reconstruyó el contexto social del país y sus luchas, su difícil pasado y su marcha hacia adelante. Se lo hizo  desde la poesía, la justica, la ciencia, la plenitud de la naturaleza y la vida. Algunos delegados del Hábitat III, prefirieron  asistir a la Celebración de Acción Ecológica para entregar los premios en signo de solidaridad. Se leyó la carta que envió Naomi Klein, escrita lo sabemos,  con su pluma rebelde.

Acción Ecológica reconoció a quienes la han acompañado en su infatigable trayecto: organizaciones indígenas que han desenmascarado las mentiras emanadas del poder que ha derrochado el premio mayor de la ruleta petrolera. Un poder que es capaz de atentar contra  la propia geografía al entregar a la minería transnacional las fuentes de agua que permiten la pequeña agricultura. Un poder contrapuesto a los colores del arcoíris de la huipala, que ni el colonialismo ha podido borrar de la memoria de los pueblos ancestrales.

Se reconoció a las organizaciones indígenas que por siglos defienden su único suelo, su único cielo, su única ley; se reconoció a los Yasunidos,  víctimas de una  mano entintada que arrojó a la basura las firmas recogidas en la más joven de las luchas.

Se premió a los que quieren preservar el manglar, a los que defendieron a los lapidados, a los ofendidos semana a semana desde el espectro radial del que abusa el poder, a los que han sido víctimas de la represión por no callar sus verdades; a los que claman justicia para su causa: velar por la naturaleza y el digno futuro de los habitantes del Ecuador.

Se congratuló a los que cantaron a la verdad  por ser  verdad y acusaron a la mentira por ser mentira; al cineasta que con honestidad y talento lleva el registro de los personajes y los acontecimientos de nuestra conflictiva realidad; se agradeció a los que han caminado y no han desmayado en su ruta; a los que no se han sido devorados por la voraz marea de los privilegios y ventajas; a los que la belleza es su argumento de lucha;  a aquellos cuya verticalidad les ha convertido en modelos éticos para el país y sus generaciones, a los que descubren nuevas incisiones en el tiempo.

Al convocar a todos ellos con ocasión de su aniversario, Acción Ecológica se vio ella misma reflejada en un espejo acuciosamente pulido. La celebración por sus 30 años se identifica con el principio del Ubuntu: soy porque somos, solo en mis semejantes puedo trascender, solo tu pensamiento da constancia del mío.