MANIFIESTO: TODOS SOMOS SHUAR PDF Imprimir Correo electrónico
Sábado 24 de Diciembre de 2016 13:00

Quito, 19 de diciembre de 2016

¿De qué sirven hermosas carreteras y aeropuertos, hermosos edificios de grandes pisos,
si no están más que amasados con sangre de pobres, que no los van a disfrutar?

Monseñor Oscar Arnulfo Romero

Ahora ya es evidente: en cualquier parte del mundo la minería se impone por la violencia y el exterminio de quienes osan resistirse. Con una participación de menos de 0,2% del Producto Interno Bruto, la minería metálica a gran escala ya produce conflictos, muertos, heridos, comunidades divididas, familias enfrentadas, vecinos atemorizados. ¿Qué pasará si se convierte en centro de la estrategia de crecimiento económico del país? ¿Qué pasará si invade y se difunde por medio país, contaminando las aguas, corrompiendo sociedades y enfermando la tierra a su paso?

 

Lamentamos la muerte de policías y uniformados como la de cualquier ser humano. No era necesario. Se podían evitar estas muertes y las que hubo en el pasado, con diálogo, con menos prepotencia, con menos obstinación y torpeza. La nacionalidad Shuar ha sido siempre orgullosa de su civilización, celosa de sus territorios y aguerrida en su tradición guerrera. No se ha dejado amedrentar ni existe razón alguna para pensar que lo hará. Expulsaron a los colonizadores españoles de Sevilla del Oro no una, sino decenas de veces. Incendiaron pueblos mineros y colonias de invasores por siglos: durante la época colonial nadie logró reducirlos. No son muchos los pueblos que lograron semejante hazaña en América latina. La conquista se repite, con la misma violencia y con discursos y justificaciones parecidas. La dignidad de los pueblos sometidos y dominados está representada en su lucha y su tenacidad. Nos solidarizamos con esa historia y con la legítima resistencia que no ceja.

Ninguno de los proyectos mineros vale la muerte, el despojo y la violencia. El gobierno miente a la opinión pública. No se trata de agitadores infiltrados ni cabecillas aislados en Panantza – San Carlos. El conflicto es antiguo, la resistencia bien asentada y la valentía y osadía del pueblo Shuar se ha demostrado una y otra vez. Nosotros como una organización que ha nacido en los espacios de cristianos comprometidos con la liberación de los pueblos, seguidores de Mons. Proaño, Mons. Romero y tantos otros profetas de América Latina, y animados por el Papa Francisco que respalda a los pueblos indígenas “amenazados en su identidad y en su misma existencia” nos sumamos a las organizaciones indígenas sociales, ecologistas y al pueblo Shuar y pedimos al pueblo ecuatoriano que demandemos al Gobierno la inmediata derogatoria del estado de sitio y que se acepte una mediación autorizada y creíble para todas las partes. El gobierno no debe empeorar las cosas y debería pensar que no merece la pena el pasar a la historia con sangre en sus manos repitiendo las más amargas tragedias coloniales que nos acechan.

  • David Mármol, vocero Comisión de Vivencia, Fe y Política
  • Pablo Ospina, Comisión de Vivencia, Fe y Política
  • Martha Cabezas, Comisión de Vivencia, Fe y Política
  • Xavier Guachamín, Comisión de Vivencia, Fe y Política
  • Christian Quiñónez, Comisión de Vivencia, Fe y Política
  • Guillermo Rivera, Comisión de Vivencia, Fe y Política
  • Héctor Pucha, Comisión de Vivencia, Fe y Política