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PRINCIPIOS: NUESTRO SER PDF Imprimir Correo electrónico

NUESTRO SER

Los de Acción Ecológica somos un grupo de ecologistas radicales.

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Radicales, en cuanto hundimos nuestras raíces en la Tierra. En virtud de esta raigambre, profesamos una visión integral de la realidad.
Concebimos la Tierra, el planeta Tierra, como la única circunstancia que nos ha sido dada. La Tierra se rige por leyes físicas que producen armonía, y se rige por la fuerza biológica de la evolución.
Esta fuerza ciega de la evolución sacrifica al débil para que la vida avance.
La vida avanzó tanto que floreció en espíritu. La fuerza ciega avasalla. El espíritu humano ve, discierne y decide. Ve que la persona humana se rige por las leyes físicas de la armonía. Y discierne que la fuerza ciega de la evolución debe sustituirse por la fuerza de la solidaridad. La solidaridad es la flor de la armonía natural menos la fuerza evolutiva de eliminar al débil.

La ciencia y la tecnología al servicio del poder económico y político obran como la fuerza ciega de la evolución: sacrifican al débil para salvar al fuerte. Pero el espíritu inteligente discierne: la suprema ley no es la de la evolución ciega, sino la de la solidaridad.
El poder humano basado en la fuerza ciega destruye la naturaleza y destruye a la persona débil, a los pueblos débiles. Más aún, ese poder crea pueblos débiles para explotarlos. El poder humano basado en la solidaridad se solidariza con la armonía de la naturaleza y se solidariza con los oprimidos por el poder. La naturaleza debe sustentarse a sí misma siguiendo sus leyes físicas y biológicas y debe sustentar al espíritu humano que proclama la ética de la solidaridad como salvación de la naturaleza y salvación de la humanidad.
Por este motivo, el espíritu se ha constituido, solidario, en sociedad y ha inventado el estado; ambos, la sociedad y el estado son responsables de la Tierra y, por tanto, de la naturaleza, la persona, la familia y la propia sociedad.
Somos los de Acción Ecológica un árbol de profundas raíces. La raíz sostiene al árbol.

En este sentido, Acción Ecológica es un grupo de ecologistas radicales y por lo tanto integrales.

Los de Acción Ecológica somos un grupo de ecología integral.

Integral, en cuanto no separamos el medio ambiente ni de lo social ni de lo político ni de lo económico ni de lo cultural. Pero no solo no los separamos sino los vemos como ramificaciones de un mismo proceso, cuyo principio y fundamento es la radicalidad.
Somos los de Acción Ecólogica un árbol de profundas raíces que sostienen un ser vivo integral. De la raíz, el tronco; del tronco, la rama; de la rama, la hoja; de la hoja, la flor; de la flor, el fruto; del fruto la semilla.

En este sentido, Acción Ecológica es un grupo de ecología integral y por tanto promotor de que las sociedades se vuelvan sustentables.

Los de Acción Ecológica somos un grupo que promueve sociedades progresivamente sustentables.

Sociedades progresivamente sustentables, en cuanto la naturaleza al conservarse fiel a sí misma provee de alimento y energía a quienes en ella viven. Los de Acción Ecológica promovemos la conformación de sociedades progresivamente sustentables, es decir, compuestas por miembros solidarios; de sociedades que siendo ricas en cultura, biodiversidad y futuro dejen de vivir en la pobreza y el subdesarrollo ; de sociedades que cobren el capital y los intereses de una deuda ecológica nunca pagada.
Los de Acción Ecológica promovemos sociedades progresivamente sustentables, esto es, sociedades que entiendan que los problemas del ambiente no son tecnológicos sino filosóficos, pues la Tierra es para todos, pues la globalización ha fracasado como modelo distribuidor de la riqueza, pues los derechos deben respetarse, pues la inversión extranjera no justamente regulada es un saqueo, pues el problema no radica en la absoluta pobreza sino en la absoluta riqueza que debe ser desmontada y repartida con justicia. Sociedades que manejen con estima propia e inteligencia previsiva el entorno natural y los entornos internacionales de la política, el poder y la dominación.
Los de Acción Ecólogica somos un árbol cuya semilla da vida y energía a la sociedad en cuyas entrañas el árbol está enraízado.

En este sentido, Acción Ecológica es un grupo promotor de sociedades progresivamente sustentables y por tanto un grupo crítico y cuestionador.

Los de Acción Ecológica somos un grupo crítico y cuestionador.

Crítico y cuestionador, en cuanto desafiamos el modelo de desarrollo impuesto al mundo. Un desarrollo unidimensional. Un desarrollo alimentado por la explotación a gran escala de unos recursos naturales frágiles y de unos recursos naturales que no se renuevan. Un desarrollo para generar más dinero, un dinero que fluya más rápidamente hacia los mares del capitalismo transnacional.
Este modelo amenaza la vida de la Tierra, agota el agua, destruye el ozono, contamina los pulmones, produce calentamiento global y ha sumido a las dos terceras partes del mundo en la pobreza. Peor aún: ha enriquecido a pocos a costa de la salud, la vida y la felicidad de las comunidades locales y de los pueblos indígenas.
Un modelo que ha dividido el mundo entre los incluidos en la bendición y excluidos de la maldición, y los excluidos de la bendición e incluidos en la maldición. Un modelo que sigue la fuerza ciega de la evolución biológica y destruye y mata a los más débiles. Un modelo que prescinde de la inteligencia solidaria del espíritu.
Los de Acción Ecólogica somos un árbol enraízado en la solidaridad. No un árbol ornamental en el jardín de las instituciones privilegiadas.

En este sentido, Acción Ecológica es un grupo crítico y cuestionador y por tanto promotor de una nueva conciencia ecológica y social.

Los de Acción Ecológica somos un grupo promotor de una nueva conciencia de la Tierra y de la sociedad. de una resistencia activa no violenta hasta lograr que los pueblos escojan modelos fieles a la Tierra, a la luz y a la vida.

Promotores de una nueva conciencia ecológica y social, en cuanto ponemos ante la luz del espíritu colectivo el deterioro del ambiente, el deterioro de la persona, el deterioro de los pueblos, el deterioro de una civilización basada en el abuso del poder económico y político.
Esperamos que el espíritu, iluminando estos males, denuncie los conflictos nacidos de la explotación a gran escala de los recursos naturales de todos en beneficio de los más fuertes, y denuncie el deterioro de las comunidades afectadas. Esperamos que ese espíritu mueva a organizar la resistencia del pueblo para combatirlos. Una resistencia activa no violenta. Una resistencia persistente, militante, activa, participativa hasta que los estados y las comunidades estudien y apliquen opciones distintas para diseñar y construir sociedades sustentables, socialmente justas, políticamente soberanas, filosóficamente rectas, culturalmente orgullosas de su tradición.

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Los de Acción Ecólogica somos un árbol cuyo fruto sabe a la dulzura de haber contribuido a liderar modelos distintos para empujar sociedades sustentables, justas y soberanas.

En este sentido Acción Ecológica es un grupo que promueve activamente la resistencia social para el cambio y establece alianzas con quienes se identifican con esta lucha.

Los de Acción Ecológica somos un grupo que establece alianzas con quienes se identifican con nuestra lucha.

Establecemos alianzas, en cuanto identidades semejantes deben unimismarse en la lucha, el activismo y la militancia radical. Nuestra identidad es el respeto absoluto por la vida y su defensa, por la participación informada, democrática, concordada. Es el respeto de las diversidades, la discriminación positiva que prefiere los procesos locales, las minorías, los débiles, los olvidados. Es la lucha por los derechos colectivos. Es el uso de la palabra denunciadora y propositiva.
Los de Acción Ecólogica somos un árbol de profundas raíces que sostienen un ser vivo integral. De la raíz, el tronco; del tronco, la rama; de la rama, la hoja; de la hoja, la flor; de la flor, el fruto; del fruto la semilla. Una semilla que dé vida y energía a la sociedad en cuyas entrañas el árbol está enraízado. Un árbol enraízado en la solidaridad y no un árbol ornamental en el jardín de las instituciones privilegiadas. Un árbol cuyo fruto sea dulce, con la dulzura de haber contribuido a liderar modelos distintos para empujar sociedades sustentables, justas y soberanas. Un árbol cuya vocación es llegar a generar un bosque.

En este sentido Acción Ecológica es un grupo que busca alianzas,
puesto que su lucha es social
y su adversario es la filosofía del poder y la opresión.
De esta reflexión sobre el ser de Acción Ecológica emergen los objetivos
que guían nuestra conducta de grupo.