POBLADORES DEL RÍO GALA Y EMPRESA ECUANOR PDF Imprimir Correo electrónico
Domingo 31 de Diciembre de 2000 19:00

Pobladores del Río Gala y la Empresa ECUANOR

 la Comunidad Jima y la Empresa Minera Newmont

Duración del conflicto 1991 hasta 1993.
Ubicación: Comunidad Jima, cantón Cuenca, provincia del Azuay
Iniciadores del Conflicto: Empresa minera de Estados Unidos Newmount Overseas Exploration Ltda.
Actores locales: Organizaciones y comunidad de Jima.
Autoridades y/o involucradas: Dirección Nacional de Minería DINAMI, Ministerio de Energía y Minas, Ministerio de Agricultura y Ganadería.

 

 

Tenguelillo es zona de amortiguamiento del bosque protector Molleturo-Mollepungo) y está ubicado en la parte alta de Shumiral, precisamente en los sitios donde nacen las vertientes de agua que alimentan al río Gala.
Sin embargo, debido a las acciones de resistencia de los pobladores y de la organización "Guardianes del Río Gala", la empresa permaneció en el sitio por dos meses, después de los cuales retiró sus maquinarias y abandonó la zona.
Las primeras acciones emprendidas por la organización fueron: contactar a los representantes de la empresa, organizar asambleas zonales y reuniones con moradores de las distintas poblaciones del sector y denunciar el hecho a las autoridades locales. En vista de que ni de los funcionarios oficiales ni la empresa respondieron a las denuncias, la organización local y de otras comunidades del país, emprendieron una campaña para impedir la presencia de la empresa minera.
Como parte de esta campaña, se enviaron comunicaciones a organizaciones sociales, de derechos humanos y al Congreso Nacional. Por otro lado, el gerente general de la empresa ECUANOR era el cónsul de Noruega y Suecia en Ecuador, por lo que los representantes de las comunidades afectadas, de organizaciones de derechos humanos, de la CONAIE, ECUARUNARI, FENOCIN y Acción Ecológica, realizaron una ocupación pacífica del consulado y denunciaron la situación a los Gobiernos de Noruega y Suecia. La organización también pidió apoyo a los grupos ecologistas de esos dos países para que exijan a sus autoridades tomar las medidas pertinentes.
A raíz de esta campaña, la empresa detuvo sus actividades, pero no ha dejado de manifestar interés por volver a la zona.

Situación actual y perspectivas

La organización está estudiando la posibilidad de que el Estado anule las concesiones de la empresa y se otorgue a la zona el tratamiento especial de protección ambiental, ya que la cabecera del río Gala fue parte del bosque protector Molleturo Mollepungo (antes de que se la excluyera de dichos límites para desarrollar actividades mineras); además, el río abastece a diecisiete poblaciones del lugar.
La organización poblacional también está buscando mecanismos para detener los efectos de la contaminación que provoca la minería artesanal ubicada en las zonas altas de la localidad.