LA GUERRA PETROLERA EN IRAK Imprimir
Martes 25 de Febrero de 2003 11:32
OILWATCH
ACCION ECOLOGICA

Varias son las causas que se han dado, de manera oficial sobre las causas de la anunciada guerra de Bush contra Irak, pero es claro que esta es otra guerra petrolera. Un eventual derrocamiento de Saddam Hussein, abrirá grandes posibilidades para las transnacionales petroleras, especialmente las norteamericanas.

Las reservas probadas en Irak ascienden a 112 mil millones de barriles de crudo, las más grandes en el mundo, luego de Arabia Saudita, aunque se cree ya que no ha habido exploraciones en los últimos 10 años, desde la guerra del Golfo, las reservas de Irak podrían superar a las sauditas.
El Gobierno de Estados Unidos va ser sin duda el poder extranjero dominante en Irak en la era post Hussein. Representativos de varias empresas petroleras extranjeras se han estado ya reuniendo con líderes de la oposición iraquí, para tratar temas de “interés mutuo”.

Entre estos grupos de oposición se incluye la organización paraguas Iraqui National Congress (INC), apoyada por el Gobierno de Estados Unidos. Un ingeniero petrolero del INC que vive en Londres declaró que se van a revisar todos los acuerdos petroleros cuando haya un cambio de Gobierno. El líder del INC, Ahmed Chalabi dijo que el ve favorablemente la creación de un consorcio liderado por Estados Unidos para desarrollar los campos petroleros en Irak.

Se cree que empresas como ExxonMobil y Chevron Texaco podrían jugar un nuevo rol en Irak. Se cuestiona también la permanencia de Irak en la OPEP.

Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ­ Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia y China ­ tienen empresas petroleras internacionales, con fuertes intereses en Irak. De estos, Francia y Rusia han vacilado en aprobar una eventual intervención bélica.

A este respecto, el ex jefe de la CIA James Woolsey, considera que dado que Francia y Rusia tienen intereses petroleros en Irak, alguien debería decir a estos países que si se cambia el gobierno de Irak, Estados Unidos va a hacer todo lo posible para asegurar que las empresas norteamericanas trabajen cercanamente al gobierno de Irak. Y si estos países no apoyan al derrocamiento de Hussein, va a ser difícil y hasta imposible, que el nuevo gobierno quiera trabajar con ellos.

Rusia a través de Lukoil tiene intereses económicos importantes en Irak, negoció en 1997 un trato por US$ 4 mil millones para desarrollar los campos West Qurna al sur de Irak (con reserves de 15 mil millones de barriles), pero la empresa no inició las actividades debido a las sanciones impuestas a ese país por las Naciones Unidas. Irak ha amenazado que va a rescindir del contrato si las obras no empiezan inmediatamente.

En octubre del año pasado, la empresa de servicios rusa Slavneft firmó un contrato de servicios por US$ 52 millones para perforar en el campo Tuba al sur de Irak, y hay una propuesta entre los gobiernos de Irak y Rusia por US$ 40 mil millones para llevar a cabo exploraciones petrolera en el desierto oeste del país.

Irak tiene una deuda con Rusia de entre US$ 7 a 8 mil millones de dólares desde antes de la guerra del Golfo. El líder del INC se ha reunido con el embajador ruso en Washington, donde se vio la urgencia de que Rusia inicie un proceso de diálogo con líderes de la oposición iraquí.

Por otro lado, la empresa francesa TotalFina Elf ha negociado los derechos para desarrollar el campo super gigante Manjón cerca de la frontera con Irán, el mismo que puede contener unos 30 mil millones de barriles de crudo, pero Irak anunció en julio del 2001 que no va a dar la prioridad de desarrollar este campo a Francia, debido a su decisión de unirse a las sanciones económicas.

En octubre del 2001, Thierry Desmarest de TotalFinaElf dijo que este no era el momento oportuno para negociar potenciales nuevos contratos con Irak. ”Espero a ver que pasa en el campo militar/político en los próximos meses. Sin embargo, hemos hecho estudios en los dos principales campos iraquíes, por lo que nuestra presencia podría ser importante para un desarrollo rápido de estos campos”.

LOS VERDADEROS MOTIVOS DE LA GUERRA

El régimen Ba´ath es brutalmente tirano, no hay duda de ello y por muchos años fue un aliado de occidente. De ellos el régimen recibió el know-how y los precursores para desarrollar las armas químicas que sirvieron para reprimir a la población kurda, la misma que fue masacrada con gas mostaza.

Hoy, se acusa a Irak de poseer de una tecnología para desarrollar armas de destrucción masiva, incluyendo armas químicas, biológicas y nucleares, y por lo tanto, constituye un peligro a la seguridad planetaria. (A este respecto, la Casa Blanca asombró a la comunidad internacional el año pasado cuando
rechazó cualquier nueva propuesta de fortalecer el convenio de armas biológicas. El tropiezo fue sobre el tema de los procesos de verificación, que permitía inspeccionar al trabajo que hacen las compañías biotecnológicas de Estados Unidos. Estas empresas dejaron muy claro que ellas no iban a tolerar un monitoreo de sus instalaciones por miedo de que se roben sus secretos comerciales. Es irónico también que en la guerra que se planea, podría usarse el uranio empobrecido, que es una arma de destrucción masiva, y que Estados Unidos tenga el más grande arsenal de armas nucleares y es hasta el momento, el único país que ha usado este tipo de armas en contra de población civil).

Sin embargo, para nadie es un secreto que la verdadera causa es el petróleo, como han sido todas las guerras en las que se ha visto envuelta Irak en los últimos años.

Como lo ha declarado Faisal Qaragholi, líder del INC, el petróleo ha sido una maldición para el pueblo de Irak. De hecho, el petróleo ha sido una maldición, no sólo para los iraquíes. Toda los conflictos que existe en el Medio Oriente ha tenido como origen la manipulación ejercida por los imperios europeos y norteamericano con el fin de tener acceso y control de los recursos petroleros ahí existentes.

Cuando el imperio otomán fue desbaratado y fragmentado, su administración fue dividida entre diversos países europeos.

Inglaterra jugó un papel muy importante en esta división y desde los primeros años controló la producción petrolera en el Norte de Irak (en territorio Kurdo). La producción se incrementó con la construcción del oleoducto Kirkuk hacia el Mediterráneo Toda esta producción estuvo a cargo de British Petroleum, Shell, la francesa Campaignie Francaise des Petroles y la Near East Development Corporation de Estados Unidos.

Con el nuevo liderazgo mundial a cargo de Estados Unidos luego de la II Guerra Mundial, se concretó su presencia en el Medio Oriente, con el fin de mantener el control sobre la producción y las importantes reservas de crudo en la región.

Con grandes presiones diplomáticas, consiguió que se entregue a empresas norteamericanas el 23,75% de las acciones. En 1952 Irak se convirtió en uno de los grandes exportadores de crudo en el mundo.

En 1958 se produjo una revolución en Irak liderada por Qasin, siendo uno de sus objetivos reducir el poder que habían tenido las empresas petroleras en su país hasta entonces, renegociar todos los contratos y usar las divisas del petróleo para reconstruir la decadente economía iraquí. Se desarrolló una nueva legislación y otras medidas que fueron muy bien recibidas por la población.

En 1963 el partido Ba´th -aun en el poder hasta nuestros días- dio un sangriento golpe de estado, pero mantuvo la política nacionalista de Qasin. En 1972 se nacionalizó el petróleo.

Poco después se desencadenó la Guerra árabe israelí, y los países árabes productores de petróleo lanzaron un embargo petrolero a occidente. Esto incrementó los precios del crudo, e Irak empezó a recibir importantes divisas por este recurso, lo que fortaleció muchísimos al régimen Ba ´th.

Sus ganancias petroleras se vieron interrumpidas solo con la guerra Irak ­ Irán. Esta guerra tienen también orígenes petroleros. Cuando los británicos dividieron al imperio otomano, a Irak le dejaron sin un puerto
con salida al Golfo Pérsico. Basora queda a 20 millas de Shatt ­ al Arab, pero heredaron el derecho a uso de la costa y agua, lo que le da el derecho al uso de unos pocos metros mar afuera. Al mismo tiempo, todos los tanques petroleros que tienen que salir por Abadan, la principal refinería petrolera de Irán tienen que pasar por ahí, creándose una nueva fuente de conflicto. Por otro lado, en esta guerra Irak-Irán se peleaba por una franja de territorio fronterizo entre los dos países, donde se podrían encontrar las reservas petroleras más importantes de Irak.

En la Guerra Irak ­ Irán, la industria petrolera irakí sufrió grandes pérdidas, pues a inicios de la Guerra, la refinería en Basara fue bombardeada. Dos terminales petroleras en el sur: Mina al-Bakr y Khor al-Amaya así como la sección sur de un oleoducto que une las terminales con los campos petroleros en el Norte; las estaciones de bombeo y plantas petroquímicas, todas fueron goleadas por bombardeos aéreos. Más tarde Siria cerró el flujo del crudo Kirkuk hacia el Mediterráneo, lo que obligó a Irak a trabajar únicamente con un oleoducto pequeño que pasa por Turquía.

Lo fue también la invasión iraquí a Kuwait, el 2 de agosto de 1990. Durante el dominio Otomán, Kuwait fue administrada desde Basora y Bagdad, pero esto no obedecía a los intereses imperiales occidentales. Se consideraban que reservas petroleras tan importantes no podían estar en un solo país (en este caso Irak), y es así como se promovió la creación de Kuwait como un país independiente. Irak nunca aceptó esta división, y lo que ellos llaman la separación de su provincia sur de Kuwait.

La subsiguiente guerra del Golfo en 1991, en la que Estados Unidos y la OTAN invaden Irak como represalia a su invasión a Kuwait, tuvo como fin último el debilitamiento de la OPEP.

Esta nueva guerra, es también una guerra petrolera.

UNA GUERRA OCULTA

El bombardeo contra Irak, luego de la guerra del Golfo en 1991, ha sido más largo que el que experimentó Vietnam. Desde 1991, pero especialmente en los últimos 4 años se ha perpetrado la peor campaña de bombardeo aéreo llevado a cabo por Estados Unidos y el Reino Unido desde la Segunda Guerra Mundial.

Entre el 1ro de agosto de 1992 hasta el 16 de diciembre de 1998, el Reino Unido había arrojado 2,5 toneladas de bombas sobre la zona en el sur de Irak, esto es, un promedio de 0,025 toneladas por mes. En los 18 meses siguientes, entre Estados Unidos y el Reino Unido había arrojado 400 toneladas de bombas y misiles, porque no habían cooperado con los inspectores de las Naciones Unidas, quienes buscaban armas de destrucción masiva.

La justificación ha sido de que estos dos países tienen un mandato de las Naciones Unidas de patrullar las llamadas ³zonas de exclusión aérea³, lo que les da control sobre la mayoría del espacio aéreo iraquí. Al respecto, el Secretario General de las Naciones Unidas en 1992, Boutros-Ghali , aclaró que el tema de las zonas de exclusión no fue tratado cuando se aprobó la Resolución 688 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en relación a Irak.

Tony Blair añadió que estas zonas de exclusión permiten a Estados Unidos y el Reino Unido cumplir una función humanitaria vital para proteger a los Kurdos en el norte de Irak. Irónicamente, ambos países dan un inmenso apoyo a Turquía, país que les sirve de base para sus incursiones militares en Irak, y es Turquía el país que más ha perseguido, masacrado y negado los derechos del pueblo kurdo.

Es importante mencionar que los más importantes reservas petroleras explotadas al momento en Irak se encuentran en el territorio Kurdo, incluyendo el campo Kirkuk con 10 mil millones de barriles de reservas
probadas.

En agosto de 1999, el New York Times reportó que aviones de Estados Unidos han estado atacando a Irak metódicamente. En los últimos meses se han lanzado 1100 misiles en contra de 359 objetivos.

Los bombardeos han aumentado en un 300%. Desde agosto hasta diciembre de 2002, ha habido 62 ataques de aeroplanos estadounidenses (F-16) y Tornados de las Fuerzas Armadas Reales del Reino Unido. De acuerdo a declaraciones del Ministro de Defensa del Reino Unido, se han lanzado en este período 124 toneladas de bombas.

Las sanciones enmarcadas en el programa ³alimentos por petróleo³, que empezó en 1996, permite exportar a Irak US$ 4 mil millones al año, pero se calcula que las necesidades para cubrir las necesidades mínimas del país asciende a US$ 7 mil millones. Una década de sanciones ha significado la más grande mortalidad en una población estable. Se calcula que esta asciende a 2 millones de personas. La UNICEF calcula que las sanciones han significado la muerte de alrededor de medio millón de niños, pero este número podría ser mayor.

Otra consecuencia de las sanciones ha sido el deterioro de toda la infraestructura petrolera.

EL COSTO DE LA GUERRA

En un informe de planificación de las Naciones Unidas se estima que la campaña militar contra Irak podría pone a unos 10 millones de civiles iraquíes, incluidos poblaciones de refugiados y desplazados, a expensas de hambrunas y epidemias y en necesidad urgente.

Las Naciones Unidas calcula que el número de refugiados podría ascender a 900.000 iraquíes que tendrían que verse forzados a migrar a países vecinos, de los cuales unos 100.000 necesitarían ayuda médica urgente. Otros 2 millones van a ser refugiados internos, también necesitarían ayuda.

El informe dice que los niños menores de 5 años, las mujeres embarazadas y lactantes serán especialmente vulnerables debido al colapso del sistema primario de salud que se dará luego de la guerra.

En cuanto a daños en la infraestructura, la ONU cree que durante la invasión se detendrá la producción de petróleo en el país; se dañará gravemente su red eléctrica y trastornará la capacidad del Gobierno de Irak para continuar distribuyendo raciones de alimentos mediante un programa humanitario supervisado por las ONU. Es probable que se desencadenen epidemias, incluyendo cólera, disentería en proporciones epidémicas y hasta pandémicas.

OTRA GUERRA POR PETRÓLEO

Según proyecciones hechas para el año 2020, Estados Unidos comprará dos de cada tres barriles de petróleo que consuma, por eso el presidente de Estados Unidos ha declarado que la “seguridad energética” es una de las principales claves de su política exterior. Es así como guerra y petróleo van de la mano.

El Vicepresidente Cheney advirtió que en el 2001, Estados Unidos enfrentó la más seria carencia de energía desde los embargos petroleros de los 70, y que la dependencia de crudo aumenta cuando poderes extranjeros no siempre tienen a Estados Unidos en su corazón.

En el año 2000, el 55% de las importaciones de crudo provinieron apenas de 4 países: Canadá, Arabia Saudita, Venezuela y México.

Ellos ven que es urgente por lo tanto diversificara sus fuentes, y es así como el petróleo mundial se ha constituido en un asunto nacional para Estados Unidos, y se han determinado cuatro zonas estratégicas para el suministro de petróleo y gas natural. Estas son: el medio oriente, Africa, especialmente las reservas en mares profundos de la costa Atlántica, el Caspio y otras regiones productoras en la región occidental.

En este contexto, una acción bélica en contra de Bagdad tiene como objetivo tomar el control de los vastos recursos petroleros de ese país para beneficios de la economía estadounidense.

”Cuando se de un cambio de régimen en Irak uno podrá sumar entre 3 y 5 millones de barriles de producción a la oferta mundial (de petróleo) S una exitosa realización de la guerra sería buena par la economía”, declaró Larry Lindsay, ex asesor económico de George W. Bush.

LAS RESERVAS PETROLERAS DE IRAK

Irak dice que sus reservas probadas son de alrededor de 112 mil millones de barriles, las segundas en el mundo. El Gobierno iraquí considera que si inician nuevas campañas exploratorias, estas reservas podrían elevarse en 300 mil millones.

Aunque se han hecho exploraciones de gas muy limitadas, las reservas estimadas son de 10 trillones de pies cúbicos, con un probable incremento de 150 trillones de pies cúbicos.

El Gobierno de Irak considera que es absolutamente necesario modernizar su infraestructura, y hacer por lo menos 380 nuevas perforaciones de pozos de producción, pero el Consejo de Seguridad de las Naciones tiene que aprobar cualquier importación de equipos, pues Irak no cuenta con la tecnología necesaria para modernizar su industria petrolera. Benon Sevan, jefe del programa de las Naciones Unidas para Irak dice que hay alrededor de 2000 contratos relacionados con compra de equipos petroleros que esperan ser aprobados por el Consejo, estos tienen un valor de US$ 5 mil millones y que han sido parados por Estados Unidos.

Sobre lo que sucederá en el futuro, Rosemary Hollis directora de estudios del Medio Oriente del Instituto Real de Asuntos Internacionales opina que cualquier nuevo gobierno en Irak deberá contar además con la aprobación internacional para concluir cualquier trato en materia petrolera.

El Departamento de Estado de los Estados Unidos se ha reunido con la oposición iraquí para discutir el futuro del sector hidrocarburífero de Irak una vez que Saddan se haya ido. Se ha establecido además un grupo de trabajo que incluye ex ­ funcionarios del sector petrolero de Irak, para hacer recomendaciones para un gobierno en transición de cómo rehabilitar el sector energético en Irak.

Entonces, cuál es la verdadera causa de esta guerra, y lo que es más, ¿tienen idea los ciudadanos de Estados Unidos lo que le cuesta a la humanidad mantener su estilo de vida?

Fuentes:
Petroleum Economist. Diciembre 2002.
- Tariq Ali. The clash of fundamentalism. Crusades, Jidahs and Modernity.2002.
- Equipo Nizkor. La ONU confirma que la Guerra provocará que 10 millones de
civiles necesitarán ayuda humanitaria. 2003.
- Jim Cason y David Brokks. La Jornada 2003.
- Dan Morgan and David Ottaway. In Iraqi War Scenario, Oil is Key Issue.
Washington Post. Septiembre 2002.
- CARDRI. Saddam´s Iraq.
- John Pilger. The Secret War: Iraq War already under way. The Mirror. Diciembre 2002.