ACOSTA PLANTEÓ LA NECESIDAD DE CREAR LA DEFENSORÍA AMBIENTAL. Imprimir
Martes 15 de Abril de 2008 02:42

Lunes, 14 de abril de 2008

“Plantear a la naturaleza como sujeto de derecho, es tremendamente revolucionario y transformador”, dijo el Presidente de la Asamblea, Alberto Acosta, durante la rueda de prensa que otorgó hace pocos minutos en Ciudad Alfaro.

Enfatizó que la naturaleza no está simplemente sujeta a la propiedad, a los recursos naturales o a un pedazo de tierra. “La naturaleza no son simplemente unos cuantos pajaritos, mariposas o árboles, la naturaleza es un sujeto con existencia mucho más real y concreta que las personas jurídicas, que las llamadas sociedades anónimas que ni siquiera están en un lugar físico establecido y si esas asociaciones de capital con existencia ficticia tiene derechos, la naturaleza que es mucho más real, la extensión del ser humano, de la piel, va a tener derechos y tenemos que reconocer y rescatar”, recalcó.                                                                                                                                                             (Ver intervención en video)

Insistió que el reconocimiento de los derechos de la naturaleza, le sitúa al Ecuador, como un país pionero en este tema a nivel mundial, así como es pionero en la posibilidad de no explotar el crudo del campo ITT – Yasuní. “Estamos dando muestras de que es importante rescatar esta visión innovadora”, subrayó Acosta. 

Dijo que estamos frente a una serie de principios básicos, transformadores, innovadores, que están demostrado que tenemos una Constitución de avanzada y en este contexto, resaltó dos aspectos relacionados a la naturaleza como sujeto de derechos que serán otorgados por la Constitución y la Ley.  

“Los textos jurídicos responden a condiciones políticas y tienen que ser vistos también desde esa perspectiva y no son estáticos, porque si habríamos tenido permanentemente una visión inamovible, la constituciones nuestras no habrían cambiado y tampoco las visiones en el mundo”, argumentó. 

Remarcó que el derecho es mucho más que una visión que se plasma en unos cuantos textos, en unos cuantos libros, en una experiencia constitucional. “Dentro y fuera del Ecuador, el derecho evoluciona, cambia, avanza, eso es lo fundamental del derecho, por eso incluso podemos hablar de un constitucionalismo experimental, podemos avanzar en algunas cosas y dejar la puerta abierta para muchas cosas más”.

Reforzó su tesis, recordando que la idea de que los seres humanos sean libres, no fue siempre la que dominó en la humanidad. “La esclavitud está ya prescrita y la equidad de género es un derecho como parte de una avance político, que tiene que plasmarse también en el campo jurídico”, apuntó.

Así mismo, dijo que están planteando una transformación profunda y tenemos que diferenciar las tres instituciones básicas: La titularidad, la acción y la tutela.

Explicó que la titularidad, es la capacidad de gozar de un derecho sustantivo y en este sentido, los derechos serían reconocidos para la naturaleza en la Constitución, el derecho a existir, que sus ecosistemas no sean agredidos, a tal punto de poner en peligro su existencia y por ende su capacidad de regeneración y la vida misma del ser humano 

“En segundo lugar ¿Cómo podemos dar paso a La Acción o esa capacidad de acudir a los organismos de justicia?, yo creo que hay que entender que el derecho adjetivo de reclamar por los derechos sustantivos de la naturaleza, sea individual, colectiva o en forma difusa, tiene que darse a través de una entidad especializada del Estado, donde se pueden presentar las acciones en defensa de la naturaleza”, sentenció, añadiendo que estas reclamaciones pueden hacer las comunidades y las personas.

En cuanto a la tutela, tenemos que garantizar de alguna manera que esos derechos sean asistidos en el reclamo que se realice por parte de un tercero y ahí se podrá hablar de un Defensor de la Naturaleza una Defensoría Ambiental, precisó.

Una vez más reforzó sus planteamientos, indicando que para la abolición de la esclavitud, se requería el reconocimiento del derecho a tener derechos, a que las personas tengan derechos y se requería también de un esfuerzo político para cambiar las leyes, las costumbres, que negaban esos derechos anteriormente. “Para negar la naturaleza de esta condición de sujeto sin derechos o de simple objeto de propiedad, es necesario un enorme esfuerzo político que reconozca que la naturaleza es también sujeto de derechos”, recalcó.

Agregó que los derechos de la naturaleza, es un tema de fondo que no ha sido recogido suficientemente en los medios de comunicación y que se va a transformar en una de las mayores conquistas de esta nueva Constitución que se escribe en Ciudad Alfaro.

Sala de prensa José Peralta