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Agenda ecologista para la transición #2: Para una transición debemos recuperar la soberanía alimentaria

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Más allá de las graves secuelas que dejará la pandemia en el Ecuador y el mundo, la actual crisis sanitaria nos dejaclaro que no podemos “volver a la normalidad”, que muchas cosas deben cambiar si queremos sobrevivir como humanidad. Es necesario hacer transiciones que nos ayuden a recobrar soberanía, a recuperar nuestra relación con la naturaleza y con otros seres humanos.

Recordemos que la pandemia es resultado del capitalismo del último siglo, siendo uno de sus componentes el comercio internacional de commodities alimentarios. Las rutas del comercio internacional de commodities agrícolas y de otros materiales, son las rutas del Covid-19.

La Constitución del Ecuador establece a la soberanía alimentaria como un objetivo estratégico y una obligación del Estado. La soberanía alimentaria incluye el derecho de los países de definir sus propias políticas de alimentación y producción agrícola, protegiéndose de la dependencia externa, y privilegiando la provisión de alimentos a nivel local, regional y nacional.

Nada más alejado de la realidad presente en el Ecuador y en el mundo.

NUESTRA PRODUCCIÓN Y CONSUMO AGRÍCOLA ESTÁN SUBORDINADOS AL MERCADO INTERNACIONAL

Las políticas impulsadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), impuestas a través de programas de ajuste estructural, préstamos y asistencia técnica, y que se consolidaron con la Organización Mundial de Comercio (OMC), han obligado a los países a producir para exportar, e importar para comer.

La apertura de mercados y la eliminación de tarifas agrícolas para protección de la agricultura local, ha hecho que varios países del Sur global pasen de ser productores y en algunos casos exportadores de alimentos, a importadores de los mismos, provocando un grave debilitamiento de la soberanía alimentaria. Las instituciones financieras internacionales califican como distorsiones del mercado al hecho de mantener reservas alimentarias nacionales, mientras promueven las ventajas comparativas para que los países se especialicen en dos o tres productos estrella, e importe sus alimentos.

A través de tratados de libre comercio, Europa y Estados Unidos colocan en nuestros países sus excedentes agrícolas subsidiados, haciendo colapsar la producción nacional y muchas formas propias de vida de millones de campesinos en todo el mundo.

NUESTRA AGRICULTURA CAMPESINA ESTÁ DESPROTEGIDA

Debido a esa lógica, el Ecuador se convirtió en productor y exportador de banano, camarón, flores, aceite de palma, cacao, cuyos beneficiarios directos son los grandes grupos de poder, en detrimento de la producción campesina.

Y ha hecho surgir absurdas rutas para la movilización global de estos productos, que requiere de muchísima energía. Así, el camarón del Ecuador es exportado a Vietnam y de este país es reexportado a países europeos, lo que significa desterritorializar la producción de alimentos.

Otro aspecto de la crisis alimentaria es el cambio de matriz productiva desde un modelo diversificado y de bajos insumos hacia la producción agropecuaria industrial, que es altamente dependiente de la energía fósil y de grandes cantidades de agua.

También se ha privilegiado la producción agrícola para la transformación agroindustrial destinada al consumo interno, controlada por monopolios relacionados con la cadena maíz-avicultura/porcicultura, y la del azúcar, que en muchos casos utilizan las mejores tierras del país.

Esta producción se basa en insumos y maquinaria importadas pues sigue las recetas de la revolución verde, lo que nos hace dependientes de un puñado de empresas que controlan el mercado mundial de agrotóxicos, semillas industriales, maquinaria, y del comercio internacional de commodities, y constituyen también rutas del COVID19.

En medio de la crisis por la actual pandemia, las importaciones en la mayoría de los países han bajado aparatosamente, sobre todo de las commodities que no son esenciales en estos momentos de crisis, como aquellas que exporta el Ecuador… y el país ha caído en bancarrota.

Los diferentes gobiernos de turno desarrollaron políticas públicas para fortalecer al sector agroexportador y agroindustrial, haciendo al país extremadamente dependiente de la exportación de commodities y de la importación del paquete tecnológico en el que se basa el modelo; lo que significa sujetarse a las leyes económicas del mercado mundial en las que ni el país ni los exportadores tienen posibilidad alguna de influir, por ejemplo, en la fijación del precio de sus productos exportados.

Las crisis son oportunidades para repensarse y hacer propuestas extraordinarias para salir de la crisis … ahora tenemos la oportunidad de reconstruir la sociedad y trazar una ruta hacia la soberanía alimentaria y agraria; esto incluye revisar los acuerdos internacionales a los que el país se ha comprometido, y que vulneran el derecho a la soberanía alimentaria.

Sobre esta base, proponemos en lo agrícola y alimentario

  1. EN RELACIÓN AL MERCADO INTERNACIONAL

Un cambio en las políticas agrarias que convirtieron al país en una “república bananera”. Una transición debe revertir esta condición, orientando las políticas agrarias a favorecer la soberanía alimentaria del país.

Nuevas relaciones de intercambio entre los pueblos deben partir de privilegiar la satisfacción de las necesidades alimentarias del país. Se puede considerar la comercialización de los excedentes, privilegiando el intercambio Sur – Sur, a través de circuitos internacionales cortos, sin la intermediación de las grandes transnacionales del agronegocio.

Suspensión de los tratados de libre comercio firmados y de aquellos en proceso de negociación, pues comprometen la producción nacional de alimentos, la agricultura indígena y campesina y la soberanía alimentaria nacional.

El gobierno ecuatoriano debe asumir un rol de liderazgo a nivel internacional en la defensa de la soberanía alimentaria nacional en foros como la OMC, FAO, BM y FMI.

A largo plazo se debe desglobalizar el comercio y el transporte de mercancías, sobre todo agrícolas y alimentarias.

  • ROMPER LA DEPENDENCIA A LAS IMPORTACIONES EN EL CAMPO AGRÍCOLA

Las políticas públicas deben proteger la producción y el mercado nacional frente a las políticas de libre comercio, revalorizando y apoyando la agricultura campesina e indígena, fortaleciendo la economía social y solidaria, el intercambio igualitario, el trueque y la producción sustentable.

Es urgente que se haga un acuerdo nacional para proteger la producción campesina y el mercado nacional que incluya los siguientes aspectos:

a) En cumplimiento con lo establecido en la Constitución, privilegiar las políticas públicas de fomento a la agroecología destinada a la alimentación local, regional y nacional, como la matriz alimentaria del Ecuador.

b) Los gobiernos locales deben trabajar en el fomento de la soberanía alimentaria y la distribución de alimentos en sistemas locales bajo la lógica de la economía social y solidaria.

c) Desarrollar un programa de emergencia nacional para la protección de semillas nativas, a través de incentivos, para el libre intercambio de semillas nativas, su uso y conservación, y de esa manera romper la dependencia a las semillas importadas. La semilla campesina no puede ser sujeta a ningún tipo de propiedad intelectual, ni a procesos de certificación. El libre flujo y la continua evolución de la semilla campesina debe hacerse de acuerdo a criterios propios y particulares de las familias y comunidades. Esto es esencial para el mantenimiento y evolución de la agrobiodiversidad.

d) Promover a través de universidades y centros académicos, programas de investigación para desarrollar un tipo de agricultura que no dependa de insumos y maquinaria importados, y así romper la dependencia del agro con estas tecnologías.

e) Impulsar la investigación participativa sobre los impactos que ya han generado los tratados de libre comercio firmados por el Ecuador y otras políticas de libre comercio, sobre los pequeños agricultores. En esta investigación podrían participar sectores como las organizaciones campesinas e indígenas, los pequeños comerciantes. Con base en los resultados de esta investigación, se tendrá que decidir si debemos continuar o no con estos tratados.

Hacemos un llamado a los consumidores del Norte y las élites del Sur, a analizar y cambiar sus patrones de consumo, desde la importancia de recuperar sus culturas alimentarias y respeto a la producción de sus propios campesinos.

Finalmente, creemos que la única forma de superar la pandemia que enfrentamos, resultado de muchas crisis (de salud, económica, energética, climática, ambiental, alimentaria), es la superación del capitalismo.

Acción Ecológica

3 de mayo de 2020

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