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INFORME DE LA INSPECCIÓN REALIZADA A LAS COMUNIDADES SAN JOSÉ, SAN PABLO, Y TOYUCA, AFECTADAS POR EL DERRAME DE PETRÓLEO Y COMBUSTIBLES DEL 7 DE ABRIL DEL 2020

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El día martes 7 de abril del 2020, ocurrió un derrame de al menos 15.800 barriles de crudo y combustible en el sector de San Rafael, en el límite entre las provincias de Napo y Sucumbíos. La causa fue el rompimiento del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano SOTE, el Oleoducto de Crudos pesados OCP y el poliducto Shushufindi – Quito, debido a la erosión en el cauce del Río Coca que provocó el hundimiento de la tierra y la formación de un socavón de unos 70 metros.

El derrame de petróleo y combustible afectó al río Coca que más adelante desemboca en el río Napo y a más de cien comunidades indígenas de la nacionalidad Kichwa, ubicadas en las riberas de estos ríos. Las empresas responsables de este delito ambiental iniciaron un proceso de limpieza en las orillas de estos ríos. El método utilizado consistió en lavar con agua a presión la arena y los suelos manchados de crudo, arrojando el agua con desechos producto del lavado al mismo río; utilizaron sustancias químicas dispersantes, desengrasantes y floculantes como el Sulfato de Aluminio1 en el agua del río; desbroce de vegetación impregnada de crudo; remoción de paredes manchadas del cauce del río. Es importante señalar que en los trabajos de desbroce cortaron unos arbustos llamados Yutzos2, los cuales se ubican en las orillas de los ríos y con esto provocaron que se desmoronen las orillas ya que estos arbustos tienen numerosas raíces y raicillas que se agarran a la tierra formando verdaderos diques de contención contra las corrientes de agua, evitando así la erosión de las riberas.

Cinco meses después de ocurrido el derrame, en el mes de septiembre del 2020, las empresas petroleras operadoras de los oleoductos que se rompieron, terminaron los trabajos de remediación y procedieron a convocar a las comunidades para informarles que ya ya no existe presencia de contaminación química de hidrocarburos en los ríos y que la única contaminación que existe es de coliformes fecales.

Las comunidades afectadas por el derrame denunciaron públicamente que todavía seguían contaminadas y que existía evidencia de esa contaminación en sus territorios. Para verificar en terreno estas denuncias se organizó un recorrido que tenía como objetivo inspeccionar los sitios donde las comunidades afirmaban que hay contaminación, hacer tomas de muestras de suelos para ser analizadas en un laboratorio acreditado, recoger información de los pobladores que han hecho una vigilancia al proceso de contaminación y de remediación en sus comunidades. El recorrido se realizó en 5 comunidades de la ribera del río Napo y 1 comunidad de la ribera del río Coca.

Como conclusiones de ese recorrido, se verificó que a pesar de los trabajos de remediación realizados aún existía la presencia de contaminantes que sobrepasan la norma, como hidrocarburos, Hidrocarburos Policíclicos Aromáticos y Metales Pesados como el Niquel, Plomo y Vanadio, sustancias muy tóxicas para el medio ambiente y para la salud de las poblaciones. Además el derrame ha afectado la soberanía alimentaria de la población al haber contaminado el agua del río, los suelos, el aire, los cultivos, los animales domésticos y silvestres y en general ha afectado a la naturaleza.

A pesar de la denuncia pública las empresas petroleras no realizaron ningún trabajo adicional para restaurar la naturaleza ni reparar a las comunidades afectadas. A más de la contaminación por petróleo estas comunidades se vieron afectadas por los procesos de erosión que afectaron especialmente al río Coca, se registraron muchos cambios en el cauce del río y la vegetación de las orillas quedó completamente seco.

Por estos motivos, a pedido de los dirigentes de las comunidades y de la FCUNAE los días 29 y 30 de noviembre del 2021, a un año siete meses de ocurrido el derrame, se realizó un nuevo recorrido, esta vez por 3 comunidades Kichwa ubicadas en la ribera del río Coca. Estas comunidades son San José del Coca, San Pablo y Toyuca, en donde según los testimonios de los dirigentes aún existían evidencias de contaminación, principalmente la muerte de la vegetación de la orilla del río. Durante el recorrido se realizaron tomas de muestras de suelos para ser analizadas en un laboratorio acreditado y se recogió información de los pobladores que han hecho una vigilancia al proceso de contaminación y de remediación en sus comunidades.

COMUNARÍOMARGENPARROQUIACANTÓNPROVINCIA
San José del CocaCocaIzquierdaOrellanaFco. de OrellanaOrellana
San PabloCocaIzquierdaSan Sebastián del CocaJoya de los SachasOrellana
ToyucaCocaIzquierdaSan Sebastián del CocaJoya de los SachasOrellana

Durante el recorrido se pudo constatar sitios que fueron remediados y sin embargo, se pudo percibir a través del olor la presencia de hidrocarburos. En las orillas de estas comunidades se pudo evidenciar daños en el ecosistema pues era muy notorio la existencia de un panorama desértico donde antes había cultivos y bosque.

Lee el informe completo:

1El sulfato de aluminio es una sustancia que permite clarificar el agua ya que es un coagulante y por ello sedimenta los sólidos en suspensión, los cuales por su tamaño requerirán un tiempo muy largo para sedimentar.

2En las comunidades indígenas Kichwas les denominan Chíparos

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